miércoles, 5 de noviembre de 2014

Criaturas mitológicas momificadas en templos japoneses

Criaturas mitológicas momificadas en templos japoneses

Hace unos pocos días os ofrecíamos una entrada llamada “Los egipcios no eran los únicos que momificaban” hablando de momias, mientras hacíamos esa entrada encontramos un material muy increíble que queremos compartir hoy con vosotros, se trata de las increíbles reliquias japonesas que se pueden hallar en alguno de los templos de Japón. Estas reliquias son cuerpos preservados de sirenas, dragones y otros seres mitológicos que durante el siglo XVIII, XIX y principios del XX eran exhibidos en ferias ambulantes y circos para el asombro, previo pago, de la muchedumbre que acudía en masa a contemplar a estas momias legendarias.
Las ferias ambulantes (conocidas como “misemono”) llegaron a ser bastante populares en el Japón del siglo XVIII: ofrecían espectáculos, artesanía popular o acróbatas.
Feria japonesa criatura mitologica
Las ferias más exclusivas se jactaban de increíbles capturas mitológicas como por ejemplo Sirenas, Kappas o demás Yokai (o demonios de la mitología japonesa). Las sirenas que eran expuestas (o mejor dicho “sirenos” puesto que casi todos eran de sexo masculino) fueron evidentemente creadas artesanalmente por los pescadores japoneses, que uniendo una serie de técnicas cosían la parte superior de un mono con la parte inferior de un pez, tras esto venía el proceso de disecado o taxidermia, consiguiendo con el tiempo y la perfección de las técnicas creaciones verdaderamente espectaculares.
Debido al éxito que despertaba entre la población no se tardó en ampliar el negocio para ser vendidas a los marineros que llegaban a Japón y que, en su ignorancia, pensaban que compraban verdaderas reliquias de sirenas reales. De este modo, las reliquias comenzaron a circular por occidente en los mejores circos del momento.
Sirena japonesa
Un ejemplo de estas momias es la anterior, comprada por Jan Cock Blomhoff director de la colonia comercial holandesa en el puerto de Nagasaki. En la actualidad  esta pieza reside en el Museo Nacional de Etnología de Leiden.
La más conocida fue la Sirena de Fidji (la siguiente imagen), que fue mostrada en el famoso circo Barnum y que fue creada por pescador japonés alrededor del año 1810. Durante este siglo, las copias de estas sirenas proliferaron gradualmente hasta llegar a un punto en el que cualquier aventurero que se preciara tenía una sirena sobre su chimenea a su vez, muchas fueron a parar a los cuartos de maravillas europeos.
Sirena japonesa
No todo son sirenas momificadas en Japón, también podemos encontrar las momias Kappa. Las Kappa, también llamadas Gataro o Kawako, son unas criaturas mitológicas del folclore japonés que viven en los lagos.
Los kappa suelen representarse como pequeños humanoides con forma de rana del tamaño de un niño. La cara tiene aspecto de tortuga y en muchas ocasiones es dibujado con un caparazón en la espalda.
Kappa
Al igual que las momias de las sirenas, muchas momias kappa se cree que fueron elaboradas por artistas del período Edo utilizando partes de animales que van desde los monos y lechuzas a rayas.
Este kappa momificado, que ahora reside en un museo holandés, parece consistir en varias partes de animales juntos en un todo sin fisuras.
Criatura japonesa momificada
Con el paso del tiempo la gente perdió poco a poco el interés y su exhibición dejó de ser un negocio. Asi pues, estas sirenas comenzaron a desaparecer y hoy en día tan solo unas pocas se conservan en museos y en algunos templos de Japón.  Así pues repasemos brevemente los templos más importantes que ofrecen este tipo de criaturas:
 

Templo de Zuiryuki

Dragon momificado
Éste templo, situado en Osaka, conserva una de estas momias sireno que fue cedida al templo como ofrenda por un comerciante de la zona  de Sakai en 1682. En este mismo templo también se pueden encontrar las momias de  un Kappa y la de un pequeño dragón.
Sirena momificada
Criatura momificada

Templo Myouchi

 Templo Myouchi
Otra momia de sirena momificada se encuentra en éste templo, en la ciudad de Kashiwazaki. Esta sirena de de unos 30 centímetros de largo recuerda un poco a la obra “El grito” de Munch. Esta pose, con las manos cerca de las mejillas,  fue bastante común durante mucho tiempo.

Templo de Kurakayado

 Templo de Kurakayado
En la ciudad de Hashimoto. Conservan una momia de sireno de unos 50 centímetros y tiene la peculiaridad de que de su boca abierta sobresalen dos largos colmillos. En su cola todavía son visibles las escamas y en el pecho tiene dos protuberancias parecidas a pechos.

Secta sintoísta de Fijinomiya

 Secta sintoísta de Fijinomiya
La imagen anterior muestra una momia en posesión de una secta sintoísta con sede en la ciudad de Fujinomiya, cerca de la base del monte Fuji. Pese a que en la foto no se aprecia, está es de tamaño real y mide unos 170 centímetros. Dicen que tiene unos 1400 años de antigüedad, con lo cual es la más grande y la más antigua de las que se conservan en Japón.
 Secta sintoísta de Fijinomiya
La momia tiene una cabeza inusualmente grande y calva, a excepción de algunos cabellos que crecen desde su frente hacia su nariz, tienes los ojos y la boca abierta y sus manos son palmeadas y con garras afiladas. La parte inferior tiene una estructura ósea similar a la de un pez, pero no está claro si la parte superior del cuerpo tiene estructura ósea. Todo el cuerpo muestra signos de haber sido atacado por polillas.  Algunas leyendas cuentan que ésta es real y que el resto fueron apareciendo más tarde para emularla.
Una leyenda sobre esta sirena cuenta que el Príncipe Shotoku, paseaba por las orillas del lago Biwa, cuando se encontró a la extraña bestia que le contó cómo se había transformado en sirena como castigo por pescar en las cercanías de un santuario. La sirena había soportado su pena y entendido su castigo y que ya estaba preparada para pasar al otro mundo. Como último deseo antes de morir, le pidió al príncipe que construyera un templo y utilizara su cuerpo como pieza central, donde podría ser utilizado para educar a la gente acerca de la santidad de la vida. La sirena murió y el príncipe construyó el templo como ella había solicitado. Más tarde, por una serie de extraños sucesos la sirena pasó a otro templo y a lo largo de los años, fue cambiando varias veces hasta acabar en su ubicación actual a los pies del monte Fuji.

Templo de la Sirena

 Templo de la Sirena
Sobre la historia anterior, existe otro templo, conocido como “templo de la sirena”, en la prefectura de Shiga, que se precia de ser el templo original establecido por el príncipe Shotoku a petición de la sirena. En el templo conservan una pequeña sirena de 50 centímetros, no hay muchas fotos ni mucha información.

Museo de Tokio

 Museo de Tokio
Existe otra momia de sirena antigua exhibida en un museo en Tokio desde hace varios años, parece pertenecer al fundador del Museo de Agricultura Harano.
El origen de la momia es desconocido, pero el coleccionista dice que fue encontrada en una caja de madera que contenía pasajes de un sutra budista escrito en sánscrito. También en la caja había una fotografía de la sirena y una nota afirmando que pertenecía a un hombre de la prefectura de Wakayama.

Dibujos de estudiosos de la época

Para terminar con las sirenas, algunos bocetos dibujados por Kesuke Ito, un estudioso que vivió en el siglo XIX y que tocó varios palos en las disciplinas científicas.
 Dibujos de estudiosos de la época
Entre muchas cosas desempeñó un papel fundamental en la introducción de la medicina occidental en Japón. de hecho, incluso estableció un método de vacunación contra la viruela. Como gran aficionado a la botánica y a los animales, durante sus muchos viajes por el país creó una serie de bocetos con todo lo que iba encontrando, curiosamente, entre sus plantas y animales se pueden encontrar seres fantásticos de diversa índole. Algunos son claros dibujos de estas sirenas momificadas, otros son de origen desconocido.
Kappa
Momia japonesa
 

Fabrica de Sake en Imari

 Fabrica de Sake en Imari
Una de las momias kappa más notables puede observarse en un lugar aparentemente poco probable, en una fábrica de sake en la ciudad de Imari (prefectura de Saga). Según un folleto de la empresa, el kappa momificado fue descubierto dentro de una caja de madera que los carpinteros se encontraron escondida, cuando fueron a sustituirlo durante unas obras de reforma, se cuenta que la caja llevaba allí más de 50 años y que sería una vieja curiosidad de sus antepasados que había pasado de generación en generación. Los propietarios de la empresa construyeron un pequeño altar consagrado a la momia kappa.

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