ARIES
Frixo tenía una hermana, Hele, que también fue rescatada por el carnero, pero cuando el mágico animal cruzaba el estrecho que separa a Europa de Asia, Hele cayó al mar. Desde entonces este estrecho recibe el nombre de Helesponto “el mar de Hele” en su memoria.
El carnero llevó a Frixo al país de la Cólquida, situado en las orillas del mar Negro. Llegado aquí, y como muestra de su gratitud, Frixo sacrificó el carnero en honor a Zeus, y regaló el Vellocino de Oro al rey Aetes de la Cólquida. Aetes guardó el Vellocino dentro de la cueva sagrada del dios de la guerra Ares (Marte), custodiada por un dragón. Allí permaneció hasta que un día fue robado por el héroe Jasón.
TAURO
En Grecia esta constelación contiene dos historias que narran las aventuras amorosas de Zeus y en las que interviene este simbolismo: Ío, convertida en una vaca por Hera: y Europa, seducida por Zeus en una playa, disfrazado de toro blanco. En el mismo momento en que Europa sube al lomo del toro, éste cruza el océano y la lleva hasta Creta, donde la posee.
Los romanos identificaban al toro con Baco. Durante las bacanales, un toro cubierto de flores recibía la escolta de las jóvenes bailarinas que representaban los cúmulos de las Pléyades y las Híades.
GÉMINIS
Cástor y Polux nacieron de un huevo, junto con Helena de Troya. Son conocidos como los dioscuros o hijos de Zeus. En la mayor parte de las narraciones, sólo a Pólux se le considera inmortal.
A pesar de ser gemelos, Cástor se suponía que era hijo de Tindareo y por lo tanto mortal. Cástor, tenía fama de domador de caballos y Pólux de combatiente de hazañas. Su primera hazaña fue liberar a su hermana Helena que habia sido raptada de niña por Teseo.
En la expedición de los argonautas (escuadrón de la ciudad de Argos), los gemelos salvaron el navío Argo cuando iba a perderse. Sus caballos se llamaban Flógeo y Hárpago.
Cuando Cástor murió por la lanza de Idas, Pólux, tras vengarle, pidió a Zeus que le diera la inmortalidad a su hermano, y desde entonces ambos hermanos forman en los cielos la constelación de Géminis.
CÁNCER
LEO
En el mito de los doce trabajos de Heracles (Hércules en la mitología romana), Leo se identifica con el León de Nemea. En la historia, Heracles debe despellejar a un león monstruoso cuya piel era resistente a las piedras y al metal. Tras luchar con el león con sus manos desnudas y después de haberlo ahogado hasta matarlo, Heracles usó las garras del león para despellejado. Con la piel se hizo una capa que lo hacía invulnerable; y con la cabeza del animal, un casco.
VIRGO
Uno de los mitos en torno a Ishtar cuenta que esta diosa bajó al infierno para recuperar a su difunto amante, el dios de las cosechas Tammuz. La diosa, sin embargo, quedó aprisionada en el submundo y su desolación trajo el infortunio a la Tierra. Esta situación forzó a los grandes dioses a dejarla en libertad. Este mito encuentra su paralelismo en Grecia, en la historia de Perséfone, secuestrada por Hades, que la llevó consigo al infierno. Como consecuencia del rapto, la madre de Perséfone, Deméter destruyó las cosechas.
LIBRA
ESCORPIO
En la leyenda se cuenta que Artemis se postró a los pies de su padre (Zeus) y, abrazada a sus rodillas, le pidió una corta túnica, un calzado de cazadora, un carcaj con sus flechas y un arco como el que tenía su hermano Apolo. En la mitología clásica, Artemisa es la diosa de la caza y de los bosques y tiene como símbolo un oso.
Orión era un gigante famoso por su belleza y su enorme fortaleza, hijo de la Tierra y de Poseidón. Su estatura le permitía caminar por el fondo del mar conservando la cabeza fuera del agua.
Cuentan que un día se hallaba Artemis cazando cuando se le apareció en medio del bosque el gigante Orión. Este la vio joven y bella e intentó seducirla, se dice que el gigante intentó violarla-. Pero Artemis era una divinidad casta y para defenderse reclamó la ayuda de un alacrán. Este alacrán picó al gigante mortalmente y la liberó.
Para recompensarle, más tarde la diosa lo colocó en el cielo. Justo en el lado opuesto de la constelación de Orión. Este es el escorpión que está representado en el cielo de verano. Orión brilla en las noches de invierno y su brillo mengua cuando surge la constelación de Escorpio. Por eso surge una competencia entre Escorpio y Orión.
SAGITARIO
Quirón fue enseñado por Apolo y Artemisa en el arte de la medicina y la caza, estableciendo una consulta en una gruta y sus discípulos fueron numerosos: Cástor, Pollux, Ulises, etc. En el transcurso de un combate fue herido por una flecha empapada en la sangre de la Hidra Lerna, lo que le produjo terribles dolores. Puesto que era inmortal, no quiso seguir viviendo con una perpetua agonía, por lo que con el consentimiento de los dioses ofreció su inmortalidad a Prometeo, muriendo poco después. Zeus lo puso entre los astros del cielo constituyendo la constelación de Sagitario.
CAPRICORNIO
Entre los poetas latinos, Capricornio era conocido como Neptuni proles, “vástago de Neptuno”. En la tradición astronómica india, esta constelación se representaba como un cocodrilo.
Aparte de su forma combinada de cabra y pez, Capricornio se asocia con el dios griego Pan, conocido por su comportamiento lujurioso y por la invención de la flauta de pan. Algunos afirman que fue un sátiro; un hombre con patas de cabra, pezuñas hendidas y cuernos. Recibió sus honores cuando Rea envió al monstruo marino Tifón a destruir a los dioses del Olimpo. Pan se zambulló en un río y trato de convertirse en un pez para escapar. Pero sólo logró transformarse a medias, y cuando logró regresar a tierra, Tifón ya había desmembrado a Zeus. Para asustar al monstruo, Pan emitió un chillido, que permitió a Hermes (el mensajero de los dioses) recuperar los miembros arrancados de Zeus. Juntos, Pan y Hermes recompusieron a Zeus que recompensó a Pan asignándole un lugar entre las constelaciones.
ACUARIO
Las antiguas representaciones del aguador lo muestran como un hombre barbudo, ya maduro. Sin embargo, el tratamiento clásico de esta figura era muy diferente. Para el poeta latino Manilo (siglo I d.C.), este signo “es la juventud que se derrama y que fue sustraída de la Tierra”. Esto hace referencia al mito griego del niño Ganímedes. El hijo del rey Tros de Troya, Ganímedes, era el más hermoso de los jóvenes de la Tierra. Por ello, los dioses lo eligieron para que siempre llevara la copa dorada de néctar de los dioses y le concedieron el don de la eterna juventud. En versiones posteriores, Zeus, el rey de los dioses, deseaba al joven. Disfrazado como el águila de la misma constelación, Zeus raptó al muchacho y lo llevó al Olimpo para convertirlo en su copero personal.
Este rapto de Ganímedes llevado a cabo por Zeus, tuvo muchas repercusiones en el monte Olimpo. Su llegada desplazaba a Hebe, diosa de la juventud e hija de Hera, esposa de Zeus. Ésta se sintió ofendida por el insulto a Hebe, y por la vergüenza de saber que Zeus se había enamorado de un chico. La actitud de su esposa enfureció a Zeus, que glorificó a Ganímedes dándole un lugar en las estrellas.
PISCIS
Se cree que en la antigüedad la figura de Piscis estaba formada por un solo pez. El astrónomo griego Erastóstenes (nacido en el año 276 a. C.) nos cuenta que el origen del simbolismo del pez está en Derke, una diosa siria que era mitad pez mitad mujer.
Los romanos crearon la idea de la diosa pez en el mito de Venus y su hijo Cupido (en la mitología griega, Afrodita y Eros). Estas dos figuras mitológicas fueron sorprendidas por el monstruo Tifón, pero Venus sabía que podrían escapar por el agua. Cogió a Cupido y se sumergió en el agua, donde ambos se transformaron en peces. Para asegurarse de que no se perderían, se ataron con una cuerda. En el cielo vemos, por lo tanto, a madre e hijo, unidos por una cuerda.
OFIUCO
Asclepio esta considerado dios de la medicina, dios sanador, cuyo origen es probablemente la deificación de un héroe vestida luego de leyenda. En muchos lugares se representaba como un hombre de larga barba al igual que Zeus, pero con aspecto benigno.
Fue hijo de Apolo (dios del Sol) y de Corónide, hija a su vez del rey Flegías. El imortal Apolo sorprendió a la mortal Corónide bañándose desnuda en un lago y, perdidamente enamorado, la dejó embarazada. Sin embargo, Flegias la obligó a casarse con su novio de siempre, Isquis.
El cuervo, que era el animal que informaba a Apolo de las cosas que pasaban en la tierra, y que entonces tenía un plumaje totalmente blanco, le contó la supuesta traición de su amada y Apolo de la furia que sintió lo maldijo, por lo que el cuervo se volvió negro para toda la eternidad.
El vengativo dios solar convenció a su hermana Artemisa de que la matara para castigar su infidelidad. Más tarde, en el momento en que su cuerpo iba a consumirse en la pira funeraria, Apolo arrancó al feto del cadáver de su madre y confió su hijo al centauro Quirón, quien lo educó y le enseñó las artes de la medicina y de la caza, aunque de su propio padre que era también dios de la salud, recibiría muchos más conocimientos que le caracterizarían como prototipo del médico.
Asclepio puso esta ciencia al servicio de los hombres, por lo que fue objeto de un culto fervoroso durante toda la antigüedad. Millares de enfermos acudían cada día a sus santuarios buscando alivio para sus males.
En su trayectoria como sanador llegó incluso a resucitar a los muertos, entre ellos a Hipólito, el hijo de Teseo. Para ello utilizó la sangre del flanco derecho de Medusa, regalo de Atenea, que era la que daba la vida (la sangre del flanco derecho de Medusa daba la vida mientras que la del flanco izquierdo ocasionaba la muerte debido a un potente veneno.)
También resucitaría a Capaneo, Licurgo y Tindareo, Glauco y hasta al conocido cazador Orión. Zeus, ante las quejas de Hades, dios de los muertos, y para evitar que el orden del mundo se alterase con los poderes de Asclepio, decidió fulminarlo con un rayo.
Apolo vengó a su hijo matando a los cíclopes, hijos de Zeus y encargados de fabricarle los rayos con los que podía asesinar a voluntad. Asclepio, sin embargo, no fue precipitado al Tártaro después de su muerte (si te condenaban al Tártaro caías para siempre en el olvido), sino que le fue devuelta la vida, con lo que se cumplió una profecía hecha por Euipe, hija del centauro Quirón (predijo que aquel niño renovaría sus destinos dos veces y que muriendo semidiós, sería convertido en dios), e incluso le fue concedida la inmortalidad, convirtiéndose en la constelación llamada Ofiuco.

















