Uno de los integrantes de su simpático escuadrón de cuadricópteros inteligentes, apodado Echo, ha decidido obsequiarnos con un pequeño concierto con motivo de las fiestas que se avecinan. La hazaña ha sido posible gracias al uso de un suplemento que hace las veces de falange de nuestro inesperado pianista, un teclado electrónico Yamaha, mucha paciencia y algunas horas de trabajo. El resultado, y la prueba fehaciente de que la historia tiene su dificultad, te espera tras la pausa a modo de vídeo.
¡Nos vemos el año que viene¡ ¡Feliz 2011!











